El Post

Luego de que al cerrar la tarde del jueves, el mismo Juan Fernando Quintero anunciara la caída de su contrato con Junior de Barranquilla, mensajes de tristeza y decepción rodaron por la red. Empezando por el de Alex Char, ex alcalde de esa ciudad y heredero de la dinastía Char frente al equipo Rojiblanco.

Sin embargo al mediodía del viernes, pasados ‘los dolorosos’ llegaron ‘los gozosos’ cuando el jugador Carlos Bacca filtró una captura de una videollamada con Juan Fernando Quintero. Ahí, aunque no estaba confirmada, comenzó la alegría y se adelantó el Carnaval para los hinchas del Junior.

A los pocos minutos, ya era oficial. En un escueto comunicado Junior lo confirmada. Se había logrado poner final feliz a el ‘novelón’ de la semana, superado solo por el de Shakira y Piqué.

Alex Char, pasó de la tristeza al gozo y Quintero se mostró contento y agradecido.

El problema no era la plata sino cómo pagarla

Aunque no juega un partido oficial desde 19 de noviembre, cuando jugó con Selección Colombia un amistoso, se lesiona constantemente y no es un jugador de 90 minutos, Junior hizo lo posible por contar con Juan Fernando Quintero de cara a la temporada 2023 en la que dispustará, incluso, acceso a Copa Sudamericana.

Sobre todo a nivel económico, donde el monto ha estado claro según se ha publicado en distintos medios y portales, pero la incidencia mayor estuvo en la forma de pagar la cantidad de la transferencia.

Todo indica que Rodrigo Riep, exjugador del Junior de Barranquilla y agente de Quintero, pedía 1.200 millones de dólares por cada año de contrato (mil millones por mes) y 3 millones más por la cuota de firma.

Esto último molestó a la dirigencia juniorista que, volvió a negociaciones entre ayer y la mañana de hoy para terminar pagando lo mismo pero en otra forma: 2.2 millones de dólares por cada año de contrato. O sea, difirió los 3 millones de dólares de firma en tres partes.