El Post

La denuncia hecha en medios nacionales retumba ya en la Policía Metropolitana de Santa Marta. El pasado domingo, 8 de enero, un helicóptero Bell 212 de la Policía aterrizó en Ciudad Perdida, en la Sierra Nevada de Santa Marta, desatando una ola de comentarios que son difíciles de argumentar.

El hecho, que al principio causó polémica entre los turistas que estaban en la zona, hubiera pasado desapercibido si del helicóptero no descienden un hombre, una mujer y dos niños. Todos civiles -al menos en apariencia-.

Ahí empezó lo que podría ser un nuevo escándalo para la imagen de esta Institución.

Aunque desde los niveles nacionales y locales de la Policía se dice que el hombre, la mujer y los dos menores, estaban “en una misión humanitaria”; versión que confirman la comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta y la Asociación de Autoridades Tradicionales Kogui del Magdalena Muñkuawinmaku”, el hecho ha puesto en la mira la forma en que se realizó este procedimiento.

Ya está confirmado que el hombre que bajó del helicóptero es el teniente coronel César Mauricio Rodríguez Zárate, jefe de comunicaciones estratégicas de la Policía Nacional. La mujer que descendió junto a él, sería su esposa y los niños serían sus hijos.

Los menores toman un papel protagónico porque, además de estar allí, en una actividad laboral de su padre, serían “los encargados de realizar la entrega de las donaciones a las comunidades indígenas”, como indica una vocera de la Oficina de Comunicaciones de la Policía, según informa el diario El Tiempo.

Lo que llama la atención

Teniente coronel César Mauricio Rodríguez Zárate, jefe de comunicaciones estratégicas de la Policía Nacional.

Para dar contexto a este hecho, hay que señalar que, de acuerdo a informaciones de la Policía, el oficial estaba de permiso por turno navideño desde el 6 hasta el 16 de enero. Lo que causa más curiosidad.

Sin embargo, la misma vocera detalló que, aunque el teniente coronel estaba de permiso, decidió ir a esta actividad en la Sierra Nevada, pues él estaba en la zona. Además, “como es el jefe de Comunicaciones de la Policía Nacional, su misión es acompañar, asesorar y hacerle seguimiento a todo lo que implique la imagen de la institución”.

Sobre este hecho, la comandante de la Policía en Santa Marta, coronel Adriana Paz, respondió ante los medios nacionales las preguntas que despierta la situación.

Referente a quiénes tripulaban el helicóptero, la Coronel Paz expresó que desconoce el listado porque no lo maneja: e hizo la aclaración: “Yo soy comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta y no de la Aviación. Sé que se trató de un vuelo autorizado, era institucional y era para llevar las ayudas”.

También se resalta que para la Coronel, este hecho no es grave. Pues señala que “No es pecado que los agentes tomen una aeronave de la Policía si están de civil. Ellos hacen parte de la institución”.

Sin embargo, ¿qué hacían allí los niños? y ¿qué tan obligado estaba el oficial a asistir si estaba de permiso?

Por ahora, la única certeza es que sí se entregaron objetos y alimentos a las comunidades indígenas de la zona.