El Post

Una delicada situación viven los habitantes del barrio Pescaíto, producto del desbordamiento constante de los manjoles, lo que estaría generando olores nauseabundos y enfermedades cutáneas hace meses.

El punto más crítico de esta situación se registra en la calle 8 con carreras 9 y 8, donde los líderes de este popular barrio, realizaron una actividad en aras de llamar la atención de la Empresa de Servicios Públicos -Essmar-.

Con ollas en mano, banderas de la ciudad y sombrillas para resguardarse del intenso sol, los vecinos dramatizaron un día de sancocho en medio de las aguas servidas de la zona.

“En estos últimos meses la problemática de las aguas negras se ha agudizado, en el horario del almuerzo el desbordamiento es sagrado, por eso realizamos esta protesta pacífica a esta hora”, indicó Laura Sanabria, habitante de la zona.

La llamativa manifestación estuvo organizada por René Atencio, quien estuvo realizando meses atrás un plantón en la ciudad de Bogotá en el parque de Bolívar, visibilizando la situación que vive la ciudad y este emblemático.

Además, afirman que como el adagio popular “el remedio resultó peor que la enfermedad”, al referirse a la intervención de la Essmar, indicando que antes al menos les atendían la situación, pero ahora, hay un silencio total.

“Antes al menos venía y ponía un camión en los manjoles, pero ahora los ríos de esa agua corren por las calles, sin ningún doliente”, agregó otro vecino del sector.

Los habitantes de este sector, esperan que esta crisis llegue a oídos del nuevo presidente de la República Gustavo Petro, quien prometió en campaña que solucionaría la problemática de alcantarillado y agua potable que padece Santa Marta.